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Papa Francisco, personaje del año en revista gay

El papa Francisco no es sólo el personaje del año para la prestigiosa revista Time, también lo es para un reconocida publicación dedicada a la comunidad LGTBI.

Se trata de la revista estadounidense The Advocate, que este año escogió al pontífice como el personaje del año, por ser “una de las personas más influyentes de 2013 en las vidas de la comunidad LGTBI." (Lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales).

La decisión parece sorprendente, dado que esa comunidad ha estado en conflicto con la Iglesia Católica por su oposición al matrimonio entre personas del mismo sexo y a la homosexualidad en términos generales.

“Mientras 2013 será recordado por el trabajo de cientos para el avance del matrimonio igualitario, también será recordado por el ejemplo de un hombre”, escribió la revista en línea al anunciar su elección, al tiempo que recordó la famosa frase del sumo pontífice en julio.

“Si una persona es gay, busca a Dios y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarlo?”, declaró entonces el papa Francisco al regresar de la Jornada Mundial de la Juventud en Brasil, manifestando por primera vez la tolerancia de la jerarquía eclesiástica hacia los homosexuales.

Según The Advocate, esos comentarios “se convirtieron en una señal a los católicos y al mundo que el nuevo papa no es como el viejo papa”, Benedicto XVI.

Francisco “todavía no ha dicho que la Iglesia Católica apoya las uniones civiles” entre parejas del mismo sexo, pero sus palabras “ya han causado reflexión y consternación dentro de su Iglesia”.

Como líder de los 1.200 millones de católicos del mundo, “nos guste o no, lo que dice marca la diferencia”, indicó la revista en su editorial.

Ninguno de los desacuerdos de la comunidad gay con el clero católico, como el papel de las mujeres y el uso de anticonceptivos, “nos debe llevar a subestimar la capacidad de cualquier papa para persuadir a abrir los corazones y las mentes hacia las personas LGBTI, y no sólo en Estados Unidos, sino en todo el mundo”, dijo la revista.

La comunidad homosexual en Estados Unidos fue particularmente exitosa este año en su lucha para legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo. En junio, la Corte Suprema anuló la Ley de Defensa del Matrimonio (conocida como DOMA), que limitaba los beneficios federales a las parejas heterosexuales.

Estudios sobre hijos de padres del mismo sexo

Como psicóloga he observado bastante ignorancia en cuanto a la homosexualidad, prejuicios y creencias que no tienen fundamento empírico alguno. Una de las creencias que más me ha llamado la atención es que las personas homosexuales no pueden criar hijos.

Quienes defienden esta tesis, tienden a apoyarse en la creencia de que la familia se compone de un hombre y una mujer, que los homosexuales tienen más problemas mentales en comparación con heterosexuales, tenderían a la pedofilia y sus hijos presentarían perturbaciones mentales, desarrollándose más tarde ellos mismos como homosexuales o presentarían trastornos de la identidad de género.

Poco o nada se consigue discutir estos temas sin datos empíricos, pues se termina discutiendo desde ideologías y prejuicios y no desde la evidencia científica. Por lo tanto, he decidido realizar una traducción del documento de la Asociación Americana de Psicología (APA) sobre padres del mismo sexo, que reúne las investigaciones empíricas de los últimos cincuenta años realizadas en países de todos los continentes, que suma más de 1.000 sujetos estudiados. Veamos a continuación, cual es la evidencia empírica que sustenta cada una de las creencias de que padres del mismo sexo no pueden adoptar o tener hijos:

Salud mental de lesbianas y homosexuales

La homosexualidad fue sacada del Manual Diagnóstico y Estadístico de Enfermedades Mentales DSM en el año 1974, luego de tres décadas de investigaciones científicas que demostraron que la homosexualidad, lesbianismo y bisexualismo no tenía como característica pérdida del juicio de realidad, alteración del pensamiento o de las habilidades sociales o vocacionales (APA, 1974) (algunas investigaciones: Gonsiorek, 1991; Hart, Roback, Tittler, Weitz, Waltson & McKee, 1978; Reiss, 1980). La homosexualidad no implica un trastorno psicológico en sí misma pero la discriminación social puede tener como consecuencia depresión, ansiedad y baja autoestima.

Thompson, en el año 1971, comparó a 127 hombres y 84 mujeres de orientación homosexual con 123 hombres y 94 mujeres de orientación heterosexual. Las características psicológicas no mostraron diferencias entre ambos grupos.

Habilidades parentales de homosexuales y lesbianas

Tasker y Golombock (1997), realizaron un estudio en que encontraron que los hijos de parejas del mismo sexo sufren menos síndrome de alienación parental (sindroma que se presenta cuando los padres divorciados “se pelean” por el amor del hijo, causándole culpa) que los hijos de parejas heterosexuales.

Bigner, en 1989, estudió a 33 padres heterosexuales y 33 padres homosexuales a través del inventario de conducta parental de IOWA. Los resultados mostraron que los padres homosexuales eran más atentos a las necesidades de sus hijos y utilizaban más el reforzamiento que el castigo, siendo que los padres heterosexuales utilizaban más el castigo físico. Así mismo, Boss, en el año 2004, comparó a 100 madres heterosexuales con 100 madres lesbianas a través de cuestionarios y diarios de la vida diaria, resultando ambos grupos igualmente competentes.

Comparando más de 256 padres y madres homosexuales con padres y madres heterosexuales, en diferentes estudios (Jhonson & O’ Connor, 2002; Mc Pherson, 1993; Bost et al, 2004, Kwesking & Cook, 1992; Lyons, 1983; Miller, Jacobsen Y Bigner, 1981; Murclow, 1979; Pagelow, 1980; Parks, 1998; Patterson, 2001; Rand, Graham & Rawlings, 1982; Segenthaler & Bigner, 2000; Thompson, Mc Candless & Stickland, 1971) se concluyó que las madres lesbianas muestran la misma capacidad de madres heterosexuales de lograr apegos seguros. Padres homosexuales muestran la misma capacidad de ejercer autoridad y entregar amor a sus hijos que padres heterosexuales.

Género y orientación sexual en hijos de padres del mismo sexo

Golombock en 1983, estudió a 37 niños entre 5 y 17 años de edad hijos de madres lesbianas y 38 hijos de madres heterosexuales, de las mismas edades, a través de cuestionarios y entrevistas. Los resultados arrojaron que no había diferencias entre ambos grupos en su orientación sexual, género y rol de género.

Golombock en 1996 realizó uno de los más grandes estudios en este ámbito, de carácter longitudinal en hijos de madres lesbianas. 25 niños fueron entrevistados a la edad de nueve años y luego a los 24 años. Más del 90% eran heterosexuales. Baely llegó a la misma conclusión en el año 1995, en un estudio con 82 hijos de padres del mismo sexo.

La gran mayoría de estudios en los diversos continentes arrojaron que los hijos de padres del mismo sexo no desarrollaban problemas con su identidad de género, desarrollando el rol de género esperado en cuanto a elección de juguetes y juegos, comportamiento, actividades e intereses vocacionales. (Green, 1978; Mandel, Hotvedt, Gray & Smith, 1986; Smith & Roy, 1981).

Reso, en el año 1979, aplicó el inventario de rol sexual de BEM (BSRI) a 24 adolescentes, mitad hijos de lesbianas y mitad hijos de heterosexuales. Los resultados arrojaron que las hijas de madres lesbianas eran más femeninas que las hijas de madres heterosexuales.

Salud mental de hijos de padres homosexuales y lesbianas

Chan, en el año 1998, realizó una investigación que arrojó como resultado que los niños criados en familias con padres con poco estrés, pocos conflictos entre ellos y más amor conyugal, desarrollaban un perfil psicológico y social más sano, independiente de la orientación sexual de dichos padres. El mismo autor realizó un estudio en 55 familias de lesbianas y 25 familias de heterosexuales que habían concebido a través de donación de esperma. El desarrollo de sus hijos era sano en ambos grupos, sin que la variable orientación sexual o número de padres tuviera una relación estadísticamente significativa, siendo así que el mito de que los niños deben tener un padre y una madre para crecer psicológicamente sanos, no tiene evidencia empírica.

En 1997, Tasker & Golombock, a través de técnicas proyectivas y juegos, concluyeron que los hijos de padres del mismo sexo tienden a ser más preocupados por los niños que consideran más indefensos o más pequeños que ellos, desarrollando mayor empatía que hijos de padres heterosexuales.

Uno de los estudios más grandes fue llevado en el año 2003 por Golombock, en 14.000 madres heterosexuales, lesbianas y madres solteras, a través de cuestionarios y entrevistas aplicadas a las madres, sus hijos y sus profesores. Se concluyó que los hijos de madres lesbianas y madres solteras heterosexuales, son tan bien desarrollados y bien adaptados como los hijos de madres heterosexuales.

 

Homosexualidad, lesbianismo y pedofilia

En un estudio descriptivo llevado a cabo por Finkelhor & Russell en 1984, se concluyó que la gran mayoría de los abusos sexuales en menores son por parte de hombres heterosexuales que en su gran mayoría, son parientes cercanos a la víctima. No hay sustento empírico para la creencia de que homosexuales y lesbianas tienden mayormente a la pedofilia.

Discriminación en la escuela

Tasker & Golombock, establecieron en el año 1997, que los hijos de padres del mismo sexo pueden ser víctimas de bullyng en la escuela por parte de personas homofóbicas pero que en comparación con el bullyng que reciben los hijos de padres heterosexuales, éste no es mayor. Se estableció a través de diferentes estudios que si se entrenaba a los hijos de padres del mismo sexo en asertividad o recibían apoyo por parte de otras familias conformadas por padres homosexuales o lesbianas, superaban esta discriminación sin que ello les provocara un problema psicológico o social.

Posición oficial de la APA

1: La homosexualidad no es una enfermedad

2: Hombres y mujeres homosexuales tienen las mismas habilidades parentales que los padres heterosexuales, y en algunos casos más habilidades.

3: Los padres del mismo sexo no tienen más tendencia al abuso de menores que los padres de diferente sexo.

4: Los niños hijos de padres del mismo sexo no difieren psicológica ni socialmente de los niños criados por padres heterosexuales.

5: Que la madre o el padre críen a sus hijos con pareja del mismo sexo no afecta al saludable desarrollo de los hijos e inclusive, estudios señalan que la presencia de esta pareja es un factor protector.

Boy Scouts aceptarán niños homosexuales

Una manifestación de grupo de niños miembros de los Boy Scouts. AP
Una manifestación de grupo de niños miembros de los Boy Scouts. AP

Después de un debate prolongado y áspero, las autoridades de los Boy Scouts of America votaron en favor de abrir las puertas a los niños homosexuales por primera vez, pero las encendidas reacciones de la izquierda y la derecha dejaron en claro que la controversia que rodea la cuestión no ha terminado ni mucho menos.

 

La prohibición de larga data a los adultos homosexuales sigue en vigencia y muchos líderes liberales de los Scouts —como también grupos defensores de los derechos de los homosexuales— planean seguir presionando para eliminar también esa exclusión.

 

Mientras tanto, muchos conservadores están profundamente disgustados por el resultado de la votación y algunos amenazan desertar. Se planea una reunión el mes próximo para discutir la formación de una nueva organización para niños.

El voto secreto se llevó a cabo el jueves durante la reunión anual del Consejo Nacional en un centro de conferencias cerca de la sede central de los Boy Scouts en un suburbio de Dallas. De los aproximadamente 1.400 miembros del consejo que pueden votar, el 61% apoyó la propuesta elaborada por el Comité Ejecutivo. El cambio de política entrará en vigencia el 1 de enero.

 

"Este ha sido un capítulo difícil de nuestra historia", dijo el director de los BSA, Wayne Brock, después de la votación. "Aunque la gente tiene opiniones divergentes en torno a esta política, los niños están mejor cuando están en el excursionismo".

 

Sin embargo, el resultado no pone fin al debate, como se evidenció por la reacción de líderes de algunas de las denominaciones religiosas que patrocinan unidades de los niños exploradores.

 

"Estamos profundamente entristecidos", dijo Frank Page, presidente del comité ejecutivo de la Convención Bautista del Sur. "El comportamiento homosexual es incompatible con los principios manifestados en el juramento y la ley de los Scouts".

 

Las Asambleas de Dios dijeron que el cambio de política "conducirá a un éxodo masivo del programa de los Boy Scouts". También advirtió que el cambio tornará vulnerable a los BSA a demandas en busca de poner fin al veto a los adultos homosexuales.

 

John Stembeger, un activista conservador y ex scout de Florida, fundó un grupo denominado OnMyHonor.net para oponerse al cambio de política y censuró al comité ejecutivo por su papel para lograr la votación a favor de la inclusión de niños gay.

 

"¿Qué tipo de mensaje estamos enviando a los jóvenes de que sean valientes cuando sus principales líderes adultos ni siquiera tienen el valor de resistirse a la presión de un cabildeo militante cuando los matones en Washington DC, Hollywood o incluso algunos de sus consejos renegados empiezan a presionarlos y acosarlos?", preguntó.

 

Agregó que OnMyHonor.Net y otras organizaciones e individuos se reunirán el mes próximo en Louisville, Kentucky, para debatir la creación de una nueva organización para niños.

 

Salir del clóset

Hace pocos años declararse abiertamente gay era casi una sentencia de muerte profesional, sobre todo si se trataba de jugadores de deportes de contacto como el fútbol o el baloncesto. Sin embargo, eso no significa que no los hubiera y Jason Collins resolvió acabar con el tabú del homosexualismo en los equipos estadounidenses.


La semana pasada el basquetbolista de los Wizards de Washington confesó a la revista Sports Illustrated: “No me propuse ser el primer atleta activo de las grandes ligas en declararse gay, pero ya que lo soy, me alegra que lo discutamos”. Muchos aplaudieron la valentía del deportista, incluido el presidente Barack Obama, pues pocos se atreven por temor a que sus carreras se trunquen, como le sucedió a la tenista Martina Navratilova en 1981. 
Pero parece que esos tiempos quedaron atrás. Los entrenadores de varios equipos se solidarizaron con Collins y dijeron que sería un honor contar con jugadores homosexuales en su nómina. Incluso, el director de los Dallas Mavericks dijo que desde el punto de vista de mercadeo, contratar a un deportista gay es “una mina de oro”.

La mamá de los homosexuales

La historia de Martha Lucía Cuéllar, la mujer que defendió la causa de la comunidad LGBTI en el Congreso. Cree haber visto suficiente discriminación y violencia con personas que como su hijo sólo

Martha Lucía Cuéllar es madre de Arturo San Juan, activista LGBTI , y como tal defendió la causa de su hijo en la plenaria del Congreso. / David Campuzan
Martha Lucía Cuéllar es madre de Arturo San Juan, activista LGBTI , y como tal defendió la causa de su hijo en la plenaria del Congreso. / David Campuzan

Martha pasaría inadvertida en la calle de no ser porque esta semana dio un discurso en la plenaria del Senado en defensa de su hijo que heló a más de uno y se propagó como un virus en las redes sociales. “Mi nombre es Martha Lucía Cuéllar de San Juan, estoy felizmente casada hace 35 años con mi esposo Carlos Arturo San Juan, soy profundamente creyente y tengo un hijo gay”, empezó y siguió con vehemencia, mirando a los ojos a los senadores que esperaban votar esa noche el proyecto de ley que permitiría que las parejas del mismo sexo se unieran en matrimonio. “Vine aquí por el dolor de madre que siento al ver tanta discriminación  (...) Mi hijo tiene derechos que se le están negando en este recinto y es un problema de dignidad o, ¿es que acaso la dignidad está pegada de los genitales? Lamento decirles que está aquí —y señaló la cabeza—, y aquí, —y apuntó a su corazón—. No era la primera vez que defendía en el Senado la causa de su hijo Arturo. Doce años atrás estuvo en el mismo atril, pidiendo el reconocimiento de los derechos patrimoniales de las parejas homosexuales, mientras su hijo y su nuero la apoyaban desde las barras del recinto. El Congreso hundió la ley esa vez y otras más, Martha tuvo que renunciar a sus estudios bíblicos porque sólo encontró rechazo en la mirada de sus compañeros y al final sólo ganaron esa batalla en 2007, cuando la Corte Constitucional reconoció que este régimen era discriminatorio con las parejas homosexuales.

Martha recuerda que al siguiente día, a las ocho de la mañana, Arturo y Sebastián registraron en una notaría de Chapinero su unión marital de hecho, y que apenas salieron de allí fueron a una EPS, y Arturo inscribió como beneficiario del derecho de salud a Sebastián.

 

La historia de un amor

“Les quiero contar que mi hijo duró en una relación con esta persona 11 años y medio, y que fueron una pareja ejemplar que se prometieron cuidado, solidaridad y una vida en común”, dijo Martha en el Senado. Ahora estaba más tranquila y contestaba algunas preguntas.

 

¿Cómo conoció a Sebastián?

“El Grupo de Diversidad Sexual de la Universidad Nacional me invitó para que contara mi historia como mamá de un muchacho gay. Allí estaba él, era estudiante de biología y eran notorias su inteligencia y elocuencia. Después empecé a verlo con mi hijo más a menudo, hasta que supe que eran pareja. Ya sabía que Arturo era homosexual. En alguna ocasión, en esos ataques de limpieza que les dan a las mamás, decidí limpiar todo y encontré debajo de su colchón unas revistas gais.

Tenía 18 años, acababa de entrar a estudiar matemática pura a la Universidad Nacional. Le pregunté y me dijo que le gustaban los hombres, que lo sabía desde que tenía 14. Entonces decidí apoyarlo, conocía el sufrimiento que padecieron tres amigos gais que tuve cuando era soltera y no iba a exponerlo a tanto dolor. Incluso conocí a un arquitecto, brillante, dedicado a su mamá, que se dejó morir de inanición poco después de que ella se enteró de que era homosexual y que le dijo: lo prefiero muerto que marica. Nosotros resolvimos, como familia, ponernos como una mole de concreto para proteger a Arturo mientras crecía y se fortalecía para defenderse solo. En ese camino de aprendizaje conoció a Sebastián”.

 

Sebastián, el edil 

Arturo San Juan vivía con Sebastián Romero cuando este último decidió ser edil de la localidad de Chapinero por el Polo Democrático. Juntos habían luchado diez años por los derechos de los homosexuales. Sebastián ayudó a fundar el Polo Rosa, un sector del partido que concentró la población LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transgeneristas) y se convirtió en el primer político homosexual que ganó una curul con 1.060 votos. Fue comparado en su momento con Harvey Milk, el fotógrafo y activista gay que con la bandera de los derechos de los homosexuales ganó una elección en California en los años setenta, que terminó siendo emblemática. Como edil siempre promovió una idea: la diversidad sexual, y la defendió hasta el día en que murió tras padecer una infección. Tenía 32 años. El alcalde Gustavo Petro nombró el Centro de Ciudadanía LGBTI en Bogotá a su memoria. 

“Siempre decías que tú debías morir primero que yo porque, a diferencia de mí, no soportarías mi muerte. No sé de dónde sacaste esa estupidez. Está bien, ¿pero por qué ahora? Ahora que nuestro amor comenzaba. Con tantos proyectos, la compra de nuestro apartamento en Chapinero, nuestro matrimonio cuando fuera reconocido como tal, la adopción de nuestra bebé que tanto soñamos. ‘No lo vamos a hacer de otra manera, lucharemos hasta conseguir la plenitud de nuestros derechos’ —me decías enfáticamente—. Queríamos una niña, una pitufa para hacerle cachumbos y muñequear todo el día. Mi sueño de tener una familia se murió contigo. A nuestra hija no le habría faltado amor ni un solo día”, le escribió Arturo a Sebastián en una carta de despedida que publicó en su blog.

 

Un seguro de vida

“Sebastián tenía un seguro de vida como funcionario de la Alcaldía y dejó como beneficiario a Arturo, con quien convivía hacía 11 años y medio. Pero el Distrito cambió de aseguradora y la entidad no actualizó las firmas de los beneficiarios. Cuando Sebastián murió la aseguradora no quiso reconocer a Arturo como pareja.

De nada sirvieron los documentos que sustentaban la unión marital de hecho, el registro como beneficiario de la EPS y 17 testimonios juramentados en notaría de quienes los conocieron como pareja y daban fe de su convivencia durante 11 años, entre quienes estaban la exalcaldesa de Chapinero Blanca Inés Durán, la concejal Angélica Lozano, el columnista Daniel García-Peña, la mamá, la hermana, el papá de Sebastián, que habían acogido a Arturo como un hijo. La aseguradora dijo que no, porque solamente reconocen como parejas a los matrimonios a menos de que haya el fallo de un juez ”, dice Martha, indignada sobre un pleito que aún está por resolverse después de dos años  y que no hubiera ido muy lejos si Sebastián y Arturo hubieran podido casarse. Esa es la historia de amor, discriminación y dignidad que esta madre esbozó el pasado miércoles en la plenaria del Senado. El debate del proyecto de matrimonio igualitario fue aplazado para el próximo martes 23 de abril y todo parece indicar que no tiene ni los tiempos ni la voluntad para salir a la luz.

Por ahora Martha repite como un mantra que “es una responsabilidad hacer visible lo invisible dentro de lo cotidiano”. Habla de la historia de su hijo, que hoy es docente universitario y está terminando un doctorado en matemáticas. Habla de la historia de quienes luchan activamente o callan la violencia a la que son sometidos por ser diferentes.